El presidente Luis Abinader concluyó su disertación en la rendición de cuentas realizada hoy en el Congreso Nacional con una metáfora sobre la construcción de un futuro en el que cada dominicano ha colocado una piedra para edificar un mejor país.
Destacó que su gobierno colocó la primera piedra para consolidar la institucionalidad democrática, “renunciando a la tentación del poder absoluto”. Resaltó que hoy la democracia está en manos del pueblo y no en el capricho de un gobernante.
Asimismo, señaló que sentó las bases para una justicia independiente, eliminando la influencia política en el Ministerio Público, para garantizar que la ley se aplique de manera equitativa a todos y reducir la impunidad y los privilegios políticos.
El presidente también subrayó que estableció los cimientos para una seguridad fronteriza sólida, destacando los avances en la frontera con Haití, como la instalación de tecnología en el muro, con el fin de “resguardar nuestra identidad y proteger a nuestra gente, porque la soberanía no se negocia ni se entrega, se defiende con determinación y responsabilidad”.
Además, hizo referencia a los títulos de propiedad entregados a dominicanos que cultivaban tierras y residen en ellas, sin tener documentos que los acreditaran como dueños legítimos de las mismas.
“Colocamos la primera piedra de una seguridad ciudadana real, con una reforma policial que no es solo una promesa, sino una acción tangible. Agentes mejor preparados, mejor remunerados y mejor equipados patrullan nuestras calles para que la tranquilidad deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho”, expresó.
En cuanto al incremento salarial, destacó que impulsó el mayor aumento en cinco años, como parte de su compromiso por garantizar el bienestar de los trabajadores.
Subrayó, además, el impulso realizado por su gobierno para fomentar el crecimiento del turismo, y resaltó como uno de los grandes logros el acuerdo de cielos abiertos con Estados Unidos, que elimina la intervención del gobierno en las decisiones de las aerolíneas sobre rutas, capacidad y precios en los mercados internacionales.
“Este edificio no se levanta solo con decretos, ni con discursos, ni con buenas intenciones. Se levanta con el trabajo incansable de un pueblo que nunca se ha rendido. Con cada dominicano y dominicana que se despierta antes del amanecer para ganarse el sustento. Con cada joven que se esfuerza en sus estudios, con cada emprendedor que arriesga y confía, con cada madre que lucha día a día para que sus hijos tengan un futuro mejor”, puntualizó.